GRANDES CLÁSICOS 139: MAX VON SYDOW

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GRANDES CLÁSICOS 139: MAX VON SYDOW

Mensaje por pablo el Lun 4 Abr 2016 - 9:48



Ya hemos homenajeado al maestro Ingmar Bergman y también a sus musas (Liv, Bibi, Harriet e Ingrid) por lo que era cuestión de tiempo que el gran actor sueco de todos los tiempos entrase en Oscarzine. El premio de honor de la NCA es la excusa perfecta para repasar su carrera.

Max Von Sydow, el intérprete fetiche del sueco, el que mejor supo plasmar las inquietudes, angustias y dilemas existenciales de su cine. Un actor de arte y ensayo que supo desenvolverse con soltura tanto en ese cine más de autor como en el cine de estudio o por encargo cultivando una carrera larga en el tiempo a ambos lados del Atlántico y en numerosísimas filmografías e idiomas (Suecia, Estados Unidos, Italia, Francia, España, Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Australia, etc.).

De origen aristocrático, Von Sydow pronto mostró su lado más sensible y artístico sobre las tablas, estudiando en el Teatro de Arte Dramático de Estocolmo donde fue formándose hasta dar el salto al cine de la mano de Alf Sjöberg en “Sólo una madre” y “Miss Julie”, ganadora de la Palma de Oro en Cannes en 1951.

De ahí al encuentro con Bergman, que se convierte en su mentor y que pronto le hace protagonista de las dos películas que lo convierten en un director reconocido internacional-mente: “El séptimo sello”, obra capital del sueco y por extensión del cine europeo y “Fresas salvajes”, que logra el Oso de Oro en Berlín, el Globo de Oro a la mejor película extranjera y la nominación al Oscar al mejor guion original del año.

Termina la década con otros dos títulos del maestro: (i) el drama femenino “En el umbral de la vida”, por el que Bergman logra el premio al mejor director y sus actrices el premio conjunto de interpretación femenina en Cannes; y (ii) “El rostro”, enigmático film a vueltas con la magia que logra el Premio Especial del Jurado en Venecia.

En los sesenta, la colaboración con Bergman alcanza cotas altísimas de excelencia en las ganadoras del Oscar a la mejor película extranjera “El manantial de la doncella” y “Como un espejo”, así como con la extraordinaria “Los comulgantes”. Todas estas películas confirman a Von Sydow como un actor de prestigio y culto que no se rinde al cine de coartada más comercial.

Sin embargo, finalmente el actor sucumbe a la llamada (natural) de Hollywood y debuta en el cine americano interpretando ni más ni menos que a Jesucristo en “La historia más grande jamás contada”, de George Stevens y que no consigue el éxito esperado ni en taquilla ni entre la crítica.

Sus dos siguientes proyectos, también en inglés, serán el thriller británico de espionaje nazi “Conspiración en Berlín” de Michael Anderson y la superproducción “Hawaii”, de George Roy Hill, y por la que consigue una nominación al Globo de Oro drama y el reconocimiento de la industria americana.

Sin embargo, el actor se siente decepcionado en cierto modo con el cine de gran presupuesto, y decide volver a Suecia para rodar con Bergman las sobresalientes “La hora del lobo”, “La vergüenza” y “Pasión”, todas ellas con Liv Ullmann de protagonista y donde el actor da rienda suelta a su faceta más dramática e intensa.

En los setenta, el actor vuelve al cine en inglés con “La carta del Kremlin” de John Huston, el primer proyecto de Bergman en Estados Unidos “La carcoma” y por supuesto “El exorcista” de William Friedkin con su ya mítico Padre Merrin que le vale la nominación al Globo de Oro como actor secundario y una inmensa popularidad y éxito.

Por esa época también se convierte en el protagonista del clásico sueco “Los emigrantes” de Jan Troell, primer film de dicho país que consigue la nominación al Oscar a la mejor película del año así como de su secuela “La nueva tierra”, de nuevo ambas con Liv Ullmann de partenaire.

En la segunda parte de la década rueda destacados papeles en “Los tres días del cóndor” de Sidney Pollack, “El viaje de los malditos” de Rosenberg, “Foxtrot”, debut en inglés del mexicano Arturo Ripstein, “Excelentísimos cadáveres” comedia negra de Franceso Rossi o en la malograda (e inevitable) segunda parte de “El exorcista” a cargo de John Boorman.

Los ochenta los afronta como uno de los actores más internacionales de la industria participando en numerosos proyectos de diversa índole (y calidad con algún que otro título claramente alimenticio). Así, la denostada película de superhéroes “Flash Gordon”, la coral futbolera “Evasión o victoria”, divertimento de John Huston, la compleja “La muerte en directo” de Tavernier con una extraordinaria Romy Schneider, la española “Jugando con la muerte” de José Antonio de la Loma, la popular “Conan el Bárbaro” de Millius, la “bondiana” “Nunca digas nunca jamás”, la triple oscarizada “Hannah y sus hermanas” de Woody Allen, la fantástica (por el género) y de culto “Dune” de Lynch y por supuesto “Pelle el conquistador” de Billie August (Palma de Oro en Cannes y Oscar a la mejor película extranjera en el año de “Mujeres al borde de un ataque de nervios” de Pedro) y que le vale la nominación al Oscar al mejor actor y el premio de la Academia Europea de cine y de la Academia Sueca de cine (los Guldbagge). En 1984 gana también el premio Pasinetti al mejor actor en Venecia por “El vuelo del águila” de Troell.

En 1989 también debuta en la dirección con “Katinka”, que logra el premio al mejor director en los Guldbagge.

En los noventa, Von Sydow sigue siendo un actor activo a más no poder y que trabaja en numerosos proyectos de éxito, destacando “Father”, drama australiano que le vale el premio al mejor actor del Australian Film Institute, “Oxen” debut en la dirección del prestigioso fotógrafo Sven Nyqvist, el drama nominado al Oscar a la mejor película “Despertares” de Penny Marshall, la road movie “Hasta el fin del mundo” de Win Winders, la sublime “Europa” de Lars Von Trier (como el narrador), las aclamadas y festivaleras “Las mejores intenciones” de Billie August (su segunda Palma de Oro en Cannes) y “Encuentros privados” de Liv Ullmann, el drama “Time is money” que le vale el premio al mejor actor en el Festival de Karlovy Vary, el biopic “Hansum” de Jan Troell (por el que logra su segundo Guldbagge al mejor actor y el premio en el Festival de cine de Valladolid) o el pausado drama “Mientras nieva sobre los cedros” de Scott Hicks.

En la siguiente década, Von Sydow destaca principalmente en tres films: el thriller “Intacto” Juan Carlos Fresnadillo, la trepidante “Minority report” de Spielberg o el estupendo y galardonado drama “La escafandra y la mariposa” de Julian Schnabel.

En los últimos años lo hemos visto en “Robin Hood” de Ridley Scott, en “Shutter Island” de Scorsese, en “Extremely loud and incredible close” de Stephen Daldry y por la que recibe una nominación al Oscar secundario, en la nueva entrega de Star Wars y en la sexta temporada de la serie “Juego de Tronos”.

En 2004 gana un premio honorífico en Cannes y dos años después el Premio Donosti en San Sebastián.

Un actor magnífico, versátil y de carrera larga y notable que por fin entra en Oscarzine y con el NCA de honor bajo el brazo!
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